lunes, noviembre 02, 2009

¿El vértigo o la lentitud?

Vivimos inmersos en un mundo hipercomunicado.Los medios de comunicación se presentan en nuestros hogares y la sensación que nos da poder acceder a la información en tiempo real es la multiplicación y ampliación de nuestro espacio físico hacia un espacio virtual.De esta forma se pierden los límites del trabajo por lo que al estar siempre conectados traemos la oficina a casa.Vida privada y vida pública se desdibujan cuando el celular suena y ,al mismo tiempo, la velocidad con la que tenemos acceso a la información influye en nuestras prácticas sociales o formas de relacionarnos.

Según Scott Lash estamos en la era de la información, así el orden global de la información es una cultura tecnológica donde las máquinas median nuestras relaciones a distancia volviéndolas no sólo inmediatas ,sino también, efímeras.En su libro Crítica de la información sostiene que la velocidad de las comunicaciones ha roto la linealidad del tiempo pensado como sucesión de causas y efectos ,para ser concebido, en términos de simultaneidad y contingencia. Las máquinas (PCs, celulares, internet, Tv, etc..)transmiten cultura a través de las comunicaciones por lo que toda nuestra vida está siendo modificada por ellas.


Ante tanta velocidad en nuestra vida contemporánea parece resurgir una forma alternativa para absorber estos cambios a través del Movimiento Slow o Sociedad por la desaceleración del tiempo,contando ya con miles de adeptos en toda Europa y en el mundo .

Surgió en Italia primeramente bajo el nombre de Slow Food como una forma de repudiar la comida rápida de los Mc Donals y promoviendo la comida artesanal y su disfrute. Posteriormente esta idea se trasladó a otros ámbitos de la vida cotidiana buscando ciudades con menos estrés, educación con menos exigencias y hasta una mejor forma de disfrutar del sexo y del trabajo.

Carl Honoré ,periodista canadiense, se sintió motivado para escribir Elogio de la lentitud,cuando leyó en un diario, que habían salido versiones de cuentos infantiles comprimidas en un minuto.Desde allí se propuso “investigar el precio de la velocidad y las perspectivas de hacer las cosas más despacio en un mundo obsesionado por ir más rápido”. Para ello investigó el movimiento Slow y sus efectos en la vida de muchos de sus adeptos, a la vez que, trata de explicar su incidencia política cuando dicen intentar encontrar “el corazón de lo humano en la era del chip de silicio”; posición diferente de los movimientos anti-globalización porque no tratan de destruir el capitalismo sino de darle un rostro más humano.

Las nuevas tecnologías y la velocidad de los cambios que traen aparejados son tan vertiginosos que nos plantea dejarnos llevar por la vorágine o pensarnos para averiguar de qué forma elegiremos vivirlos.



1 comentario:

Diego Alhadeff dijo...

Hola Claudia:
Muy bueno tu blog, te peresento el mio:
http://ocurrioasinetworknews.blogspot.com/ y la verdad muy bueno lo que decis

Diego Alhadeff