domingo, abril 01, 2007

Identidad perdida

Italo Lemus,fotógrafo de prensa y cronista,me envío el artículo que escribió sobre el cortometraje Identidad perdida.Vive en Montreal y estuvo en el segundo Festival de Cine Sobre los Derechos Humanos que terminó hace unos días.Me envío generosamente el artículo, que también publica en su blog Tiempo de lejanía,para colaborar con Cultura masiva.



NN

Para que nunca más... es la respuesta a mi pregunta al cineasta argentino Nicolas Gil, de porqué un joven de 23 años, se había interesado en dolorosos eventos acaecidos cuando aún el no nacía, me dice ,no queremos que la historia se repita, mientras recordemos el pasado, garantizaremos a las nuevas generaciones que lo mismo no ocurrirá en el futuro.

Los demonios de las dictaduras sanguinarias se hacen sentir a través del personaje, tanto así que sabemos que la realidad fue mas violenta que la ficción, porque Nicolás nos introduce de la mano, en ese mundo de desaparición y dolor, cada gesto de su personaje es un gesto realizado una y mil veces por los que buscan esa identidad perdida, perdida entre las botas de los torturadores.

Nicolás nos trae al presente, nos pasea por la Plaza de Mayo, sin las madres o abuelas , pero que sólo con la mirada, el personaje nos indica su presencia fantasmagórica, una película en cada elemento técnico o histriónico ha sido estudiado , decorticado, a fin de dar a la obra la grandeza de los gestos que emprenden los casi olvidados y digo casi, ya que Nicolás se esmera para que ello no ocurra.

Abordar la parte técnica sería para mí una insolencia, solo me detendré en la fotografía, sólo un instante, la luz utilizada, viaja y se deposita en cada elemento, humano o inanimado, es una luz cándida y al exterior, triste, debe ser por la ausencia de identidad. El sabor de una poesía maltratada se abandona entre nuestros sentidos, Benedetti me tironea la manga de mi conciencia, Nicolás me detiene al borde del abismo de la contrainterrogación, mi identidad ?.


La música, muy bien elegida, Razón de Vivir de Víctor Heredia, testimonia de la fineza de Nicolas, León Gieco , se pega a la piel, como en los viejos tiempo de resistencia callejera.

Para hacer una historia corta, IDENTIDAD PERDIDA, de Nicolas Gil, es una obra de arte que no debe faltar en su cinemateca, una vez vista…se acordaran de mi.


Italo Lemus desde Montreal

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